Recién acaba de terminar el Mundial de Foot Ball Rusia 2018, y me pregunto: para el próximo Mundial de Foot Ball 2022 en Qatar, ¿Vamos a ser espectadores o protagonistas?

Sin duda alguna, el Mundial de Foot Ball Rusia 2018 trajo consigo muchas sorpresas. Equipos de quienes se esperaba mucho, terminaron siendo espectadores. Mientras equipos de quienes no se pensaba clasificarían ni a octavos o a cuartos de final, fueron los principales protagonistas.

Al enterarme hoy de la bolsa de premios que se reparte al finalizar el Mundial, caigo en cuenta de que además de ser una “fiesta deportiva”, creo que también es un muy buen negocio para los participantes, y se me hace que para la FIFA también, (no es que sea mal pensado, solo es una idea loca que se me acaba de ocurrir).

Las 32 selecciones que disputaron el Mundial de Rusia 2018 se repartieron 400 millones de dólares. La dotación global del torneo aumentó un 12 por ciento con respecto a la edición de Brasil 2014. En Rusia, el campeón Francia, se quedó 38 millones de dólares y Croacia, cuadro subcampeón, 28 millones de dólares. Bélgica fue tercero y recibirá 24 millones, la selección de Inglaterra recibirá 26 millones de dólares.
Los equipos eliminados en la fase de grupos recibieron 8 millones de dólares. Los que cayeron en octavos 12 millones y los de cuartos 16.

Cuando hablo con dueños de empresas, Gerentes Generales, Gerentes Financieros, para que contraten los servicios de mejora de producción que comercializo, recurrentemente me responden: “¿a ver Carmelo, cual es el ROI (Retorno sobre la Inversión) del dinero que te estaría dando si contrato tus servicios? Hacemos números, doy ejemplos del ROI obtenidos en otras empresas, para responderles.

¿Y si nos hacemos la misma pregunta al respecto del Foot Ball nacional? Sería interesante conocer cuál es el ROI del dinero que se le da a la Federación Nacional de Foot Ball. https://www.prensalibre.com/guatemala/politica/un-codiciado-botin-en-fedefut

¿Es que acaso el Foot Ball nacional debido a que atrae masas, se aplica aquella frase que dice: “démosle al pueblo, pan y circo”?

¿Vale la pena seguir dándole dinero a la Federación de Foot Ball, para que siga haciendo lo mismo y esperar obtener resultados diferentes? Hay deportistas guatemaltecos que generan más logros y prestigio para Guatemala, que los que practican el Foot Ball nacional. Maratonistas, gimnastas, badminton, que llegan a obtener medallas y ser campeones mundiales, y se me hace, (nuevamente una pregunta loca que se me ocurre en este momento), que han tenido que salir adelante con mucho esfuerzo propio.

Recientemente he tenido la oportunidad de ver muy de cerca a personas involucradas en resolver problemáticas realmente importantes del país, tales como: desnutrición crónica, educación de la primera infancia, etc. Lo hacen con una pasión que es de admirar. Sin embargo, literalmente tienen que apelar a la buena voluntad de las personas para conseguir dinero para ayudar al prójimo. Mientras que, por otra parte, por mandato constitucional (sin tomar en cuenta el ROI de cada Federación), el Gobierno Central da millones de quetzales a la CDAG. Hecho que me ha puesto a reflexionar y escribir este artículo. Máxime cuando veo a jugadores de Foot Ball nacional, que en lugar de ser ejemplo para los niños y ser imagen de superación, resultan que son acusados de traficar drogas, que son acusados de violencia contra la mujer, les gustan las bebidas alcohólicas, etc.

Mis conclusiones:
1. Creo que hay esperanza. Conozco a personas que han integrado y a otras que actualmente integran la Comisión de Regularización FIFA en Federación Nacional de Fútbol de Guatemala, a quienes considero son totalmente honestas y con buenas intenciones de ayudar.

2. Se debe dar dinero a las Federaciones de acuerdo con los resultados que obtengan, es decir: No medallas, no campeonatos mundiales, entonces no dinero.

3. A los empresarios, los tiempos actuales son una gran oportunidad para ser protagonistas del cambio. Las empresas, al igual que los equipos de Foot Ball, la competencia surge de donde menos se espera. Innoven, cambien, capaciten, hagan uso de tecnología, etc.

4. La mayor esperanza que tengo es que los guatemaltecos, seamos protagonistas, no espectadores. Empecemos por exigir que se invierta dinero del Presupuesto Nacional, únicamente en aquellas actividades que den resultados tangibles.

5. Apoyemos a quienes con la única intención de servir, apoyan al prójimo.